Y no sé da cuenta de que 40 euros de una sesión con la psicóloga no pagan el daño de la desconfianza. No quiere que le caliente la cabeza a ella, y me manda a que se la caliente a otra. Como si con eso se arreglara toda esta mierda. No se da cuenta, ni de eso ni de nada.
¿Y yo? Yo solo quiero que me dejen tranquila, que se disuelva este puto nudo de la garganta, y como decía Pereza: "soltar en una carcajada todo el aire, y después respirar".
En la vida no se puede tener todo, pero hay que aspirar a ello, porque la felicidad no es una meta sino un estilo de vida ;)
sábado, 6 de abril de 2013
Quizás yo sola me lo buscara.
Quizás, después de todo, me esté bien empleado.
Pero hice lo que me apeteció en cada momento, y el valor de eso no lo cambio por nada.
miércoles, 3 de abril de 2013
Las lágrimas son saladas
Las lágrimas son saladas. O al menos así son las mías (no he probado las de nadie más). Y no importa que me pase una semana comiendo dulce, seguirán siendo saladas. Parece que hay cosas que no cambian. Como los días. Como las personas.
Esta mañana cuando volvía del instituto, chispeaba. Cinco minutos después, como decimos aquí en mi tierra "estaba cayendo la de Dios". Sin embargo, sobre las cinco cuando volvía de la academia, brillaba tanto Sol que me he arrepentido de no llevar las gafas de Sol en la mochila. El día era el mismo, miércoles 3 de abril de 2013. Pero el tiempo había cambiado, y el día ya no parecía el mismo, aunque evidentemente lo era.
Ocurre igual con las personas. Las personas no cambian, pero sí las circunstancias y con ellas sus sentimientos, su manera de comportarse. A pesar de ello, no hay que olvidar que siguen siendo las mismas. Y es importante entender esto. Entender, que cada persona es de una determinada manera, y que esperar que cambien es una pérdida de tiempo. ¿Intentarlo? Una pérdida de esfuerzo. Tan solo podemos aceptarlo, tragarnos la impotencia de no poder hacer nada al respecto, y quizás después llegue esa ansiada paz interior. Ese "sentirte bien", así, sin más. Aunque no puedo asegurar que esto sea cierto, porque yo aún no lo he conseguido. No he conseguido aceptarlo.
Así que, si no puedes cambiar algo, aléjate de él. Por lo pronto yo voy a ver si empiezo el curriculum y así consigo alejarme. Pronto, muy pronto.
¿Qué como me va todo? Mal. Asquerosamente mal.
Esta mañana cuando volvía del instituto, chispeaba. Cinco minutos después, como decimos aquí en mi tierra "estaba cayendo la de Dios". Sin embargo, sobre las cinco cuando volvía de la academia, brillaba tanto Sol que me he arrepentido de no llevar las gafas de Sol en la mochila. El día era el mismo, miércoles 3 de abril de 2013. Pero el tiempo había cambiado, y el día ya no parecía el mismo, aunque evidentemente lo era.
Ocurre igual con las personas. Las personas no cambian, pero sí las circunstancias y con ellas sus sentimientos, su manera de comportarse. A pesar de ello, no hay que olvidar que siguen siendo las mismas. Y es importante entender esto. Entender, que cada persona es de una determinada manera, y que esperar que cambien es una pérdida de tiempo. ¿Intentarlo? Una pérdida de esfuerzo. Tan solo podemos aceptarlo, tragarnos la impotencia de no poder hacer nada al respecto, y quizás después llegue esa ansiada paz interior. Ese "sentirte bien", así, sin más. Aunque no puedo asegurar que esto sea cierto, porque yo aún no lo he conseguido. No he conseguido aceptarlo.
Así que, si no puedes cambiar algo, aléjate de él. Por lo pronto yo voy a ver si empiezo el curriculum y así consigo alejarme. Pronto, muy pronto.
¿Qué como me va todo? Mal. Asquerosamente mal.
lunes, 25 de marzo de 2013
Un giro de 180º
Últimamente tengo esto más abandonado que de costumbre, y paradójicamente tengo más cosas que contar que nunca. Tantas que no sé por donde empezar.
En muy poco tiempo mi mundo ha dado un giro de 180º, o al menos así lo siento yo. Aunque aparentemente todo siga como siempre. Las notas, los tíos... no es que ya no me afecten; pero han pasado a tener un papel secundario en mi vida. Necesito centrar mi atención ahora en otras cosas, aunque por otro lado finjo que me siguen importando esas cosas, finjo que son los temas prioritarios en este guión que escribo cada día, con lo que digo, con lo que hago. La sutil diferencia es que ahora no es así, esas cosas ya no me importan. Sin embargo, intento engañarme a mi misma para distraer mi mente, aunque solo sea a ratos, de lo que verdaderamente me preocupa. Si pensara todo el día en eso, y me centrará completamente en esos otros a los que SÍ se les puede llamar problemas;
el día a día sería insufrible.
el día a día sería insufrible.
jueves, 7 de marzo de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 3 de febrero de 2013
"Se me ponen si me besas, rojitas las orejas"
Hoy, como solía ser costumbre hace un año por estas fechas, ha sido un domingo de resaca, de paranoias y reflexiones, de agua, mucha agua, café y algo de fumar. Y aunque tenía que estudiar, he quedado con esa amiga de la infancia con la que últimamente no paso tanto tiempo, pero que a la vez es la que está en cada recuerdo :') Porque esos momentos, aunque no se evalúen, tienen tanto o más largo que una puñetera nota de un puñetero examen que te hará media con otras puñeteras notas de otros puñeteros exámenes y entrará en la puñetera suma aritmética del puñetero 60% de la puñetera nota de selectividad.
Y al llegar, he descubierto que esa canción que todos conocemos, la que dice eso de "Se me ponen si me besas, rojitas las orejas", no es ni de Extremoduro, ni de La Fuga, ni de Fito... Es de un poeta llamado Chinato, muy amigo por lo que he leído por Internet de Extremoduro y Platero y tú (antiguo grupo de Fito), y publica a veces sus poemas en forma de canciones con la colaboración de estos artistas, bajo el nombre de "Extrechinato y tú". Así que me he puesto a leer un montón de poemas suyos, yo y mi curiosidad infinita, y ese tal Chinato hacía unas horas desconocido se ha convertido en uno de mis poetas favoritos (:
Y al llegar, he descubierto que esa canción que todos conocemos, la que dice eso de "Se me ponen si me besas, rojitas las orejas", no es ni de Extremoduro, ni de La Fuga, ni de Fito... Es de un poeta llamado Chinato, muy amigo por lo que he leído por Internet de Extremoduro y Platero y tú (antiguo grupo de Fito), y publica a veces sus poemas en forma de canciones con la colaboración de estos artistas, bajo el nombre de "Extrechinato y tú". Así que me he puesto a leer un montón de poemas suyos, yo y mi curiosidad infinita, y ese tal Chinato hacía unas horas desconocido se ha convertido en uno de mis poetas favoritos (:
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